En medio de la ola de descarbonización, el CES 2025 se ha convertido en un escenario de tecnología sostenible.
Los materiales de construcción integrados con fotovoltaica permiten que las viviendas se conviertan en minicentrales eléctricas, mientras que las películas flexibles de almacenamiento de energía pueden adherirse al dorso de los teléfonos móviles para recargar sobre la marcha.
Los productos electrónicos fabricados con materiales biológicos biodegradables pueden descomponerse de forma natural al final de su ciclo de vida.
La tecnología ya no se basa en sacrificar el futuro; por el contrario, el verde se ha convertido en la lógica fundamental de la innovación.